2010-11-27

LA PUERTA ABIERTA I - EL PLACER DE FOTOGRAFIAR

El placer de fotografiar era el tema principal en el primer capítulo del documental "La puerta abierta", dirigido por Eduardo Momeñe y que estamos viendo en clase de Tertulias Fotográficas.
En él nos hablan de la "experiencia diferida", que es cuando haces fotos en un viaje y disfrutas luego al verlas en casa (postmodernidad). Creo que esto me pasa muy a menudo, en mis viajes siempre llevo mi cámara y no dejo de hacer fotos, y siento que me pierdo muchas cosas, pero a la vez estoy disfrutando haciendo las fotos, y disfruto luego viéndolas y enseñándoselas a la gente.

En este primer capítulo nos muestra la evolución de la fotografía desde sus comienzos:

Sir John Herschel fué quien acuñó los términos "fotografía", "negativo", "positivo" y descubrió el uso del tiosulfato de sodio como fijador de las sales de plata. También informó a Daguerre de que su propio descubrimiento del hiposulfato de sosa fijaría sus fotografías haciéndolas permanentes.

Más adelante, Francis Frith (1822-1888) comienza a fotografiar sus viajes por el Nilo. Usaban la técnica del coloidón húmedo, con el que se impregnaban placas de cristal. La caja de la cámara era una cámara oscura que se transportaba en un carromato.  Estas placas debían ser inmediatamente reveladas, con el engorro que esto suponía. El formato solía ser de 40x50 cm y las copias positivas se obtenían por contacto. Otra cosa que hacía todo esto de hacer fotografías en zonas calurosas era que el coloidón arde a altas temperaturas, con lo que había que llevar mucho cuidado.




Más adelante surgieron las excursiones "daguerrianas", y Samuel Bourne (1834-1912) lo abandona todo en 1862  para irse a la India a fotografiar la joya del imperio británico, la cordillera del Himalaya.
En la India fotografía las arquitecturas típicas y a los nativos.


En Oxford, Lewis Carroll (1832-1898) comienza a fotografiar a sus sobrinas en excursiones por el río Tamesis. Más adelante se inspiró en una de estas niñas (Pomona) para escribir "Alicia en el país de las maravillas". En 1856 fué cuando se aficcionó a la fotografía, y se convirtió en uno de los mejores fotógrafos retratistas del S.XIX.


Julia M. Cameron (1815-1879) comienza a los 47 años a hacer fotos, porque le regalan una cámara para que se distrajese. Fué una gran retratista que pretendía sacar el alma de sus retratados (1minuto de exposición).



George Eastman (1854-1932) pensó que hacer fotografía tenía que ser más fácil que usar un lápiz. En 1880 inventó la placa seca (más sensible que el coloidón) y popularizó la fotografía al hacerla más accesible.En 1889 aparece el carrete en formato de rollo (Kodak), con lo que la gente compraba las cámaras y las llevaban a revelar a la tienda de fotografía. El lema era: "Usted aprieta el botón y nosotros hacemos el resto". Aparece la cámara "Brownie" de 1$. Esta la cargaba el propio usuario y la foto salía redonda para evitar el desenfoque de las esquinas.


Con la aparición de la Polaroid se comenzaron a inmortalizar "momentos a recordar". El momento elegido y la técnica no importan, sólo había que inmortalizar esos momentos.

Jacques-Henri Lartigue (1894-1986) comenzó a fotografiar con 8 años. Creció en un ambiente privilegiado y quería fotografiarlo todo. Su mundo, su familia, sus amigos, coches... todo aquello que fuera excitante. Plasmaba en sus fotografías mucha vitalidad, pasión por la vida y una necesidad de atraparlo todo en momentos. Formó con sus fotografías un diario visual de toda una vida. Todo quedaba atrapado en su retina. En 1963 se realizó en el Moma de Nueva York una exposición de todo su trabajo.


La pose se sustituye por la espontaneidad, la vida cotidiana. El mundo nos espera para que lo atrapemos. Un mundo distinto al que los pictorialistas habían captado.
Hay que coger una cámara, mirar al mundo y fotografiarlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario